1. Usted es importante.
Pocas personas están preparadas para las responsabilidades
y tareas relacionadas con el cuidado de una persona mayor. Para
facilitar estas tareas, es importante tener un plan que le ayude
a determinar hacia dónde se dirige y cómo
llegará allá. Esta guía podrá
servirle como un mapa que le muestra varios caminos. Es
también un recordatorio enfático de que usted
podrá hacer un mejor trabajo si cuida de sus propias
necesidades personales. No podemos repetírselo demasiadas
veces: usted forma parte importante del cuidado del paciente. El
éxito continuado de este cuidado depende de qué tan
bien se cuide usted mismo. En otras palabras, si usted
enfermara, quién cuidará al paciente?
Antes de que eso suceda, por favor lea este libro. Aquí se exploran varios temas que pueden facilitar sus tareas, y que al mismo tiempo, ayudan al paciente. A través de este libro, "asistente" se refiere a la persona que da los cuidados, y "paciente" a la persona mayor que los recibe. Abajo hay dos listas, una enfocándose en el paciente y la otra en el asistente. Se incluyen como lineamientos generales que ayudan a asegurar un nivel óptimo de salud, seguridad, y comodidad para ambos.
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2. Tabla 1: Listas de chequeo
Para el paciente:
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D. Problemas Comunes del Asistente
3. Lista de Necesidades
El primer paso para organizar un plan racional de cuidado es
hacer una lista de necesidades. Cuando los familiares o amigos
de una persona mayor enferma fungen como asistentes, se presentan
las siguientes interrogantes:
El estrés que se experimenta puede ser fisiológico, financiero, ambiental, y/o emocional.
Estrés fisiológico:
Proveer cuidados puede causar estrés fisiológico.
Las actividades como limpiar la casa, lavar la ropa, ir de
compras y preparar los alimentos requieren energías y
pueden cansar a cualquiera, sobre todo si se suman a otras
actividades en el propio hogar. El cuidado personal que se
requiere para supervisar las medicinas y el mantenimiento de la
higiene también causan estrés, en particular en
situaciones de comportamiento difícil, incontinencia
(pérdida de control de los sistemas urinario o digestivo),
colostomía, o asistencia para bañarse. Levantar y
mover a individuos con movilidad limitada no sólo cansa,
sino también puede resultar en golpes o heridas para
ambos. En algunos casos existe una responsabilidad adicional de
darle mantenimiento a ciertos equipos, como sillas de ruedas o
camas de hospital.
Estrés financiero:
Cuidar de un enfermo tiene varias dimensiones financieras. Para
aquellos servicios que no pueden proveerse por miembros de la
familia (médicos, farmacéuticos,
terapéuticos, etc), se tendrán que tomar decisiones
sobre cómo se conseguirán y pagarán esos
servicios. Si el dinero es limitado, muchas familias pueden
ayudar con el costo del cuidado. Sin embargo, esto causa cargas
a todos los miembros de la familia.
Estrés ambiental:
Hay que elegir el ambiente adecuado para el cuidado en el hogar.
Si el paciente decide quedarse en su casa, habrá que hacer
ciertas modificaciones, como instalar barandas para apoyarse al
caminar y rampas para sillas de ruedas. Si la persona no puede
quedarse en casa, hay que encontrar otras opciones, como vivir
con un amigo o pariente, o ir a un hogar especializado (casas de
retiro, apartamentos para personas mayores, hospitales
residenciales, hospitales, asilos, etc.) Si el paciente
permanece en casa, serán necesarios varios ajustes en su
estilo de vida y en los patrones diarios de ambos.
Estrés social:
El proveer cuidados hasta 24 horas al día puede causar
estrés social al llevarle al aislamiento de sus amigos,
familia, y vida social. El asistente puede estar demasiado
cansado o sentir que es incapaz de disfrutar una salida semanal,
incluso mensual. Como resultado, se acumula el enojo y
resentimiento hacia el mismo paciente, ya que él o ella
constituye la causa de la falta de contacto social.
Estrés emocional:
Todos estos factores resultan en un tremendo estrés
emocional, complicado aún más por las dificultades
en manejar el tiempo propio y las múltiples
responsabilidades, así como sentir la presión de la
dependencia del paciente. Para los miembros familiares que
proveen los cuidados, las diversas formas de estrés pueden
resultar en sentimientos encontrados, como enojo, resentimientos,
y amargura sobre las constantes responsabilidades, privaciones, y
aislamiento. También pueden salir a la superficie los
conflictos no resueltos en las relaciones entre padres e hijos, e
intensificarse, causando ansiedad y frustración.
Aún más, puede existir el deseo secreto de
deshacerse de la carga enviando al paciente a alguna
institución o incluso deseando su muerte. Estos deseos
causan sentimientos de culpabilidad.
Todos estos sentimientos pueden ser experimentados y luego negados, porque parecen inaceptables. La persona que provee los cuidados necesita darse cuenta de que estos sentimientos son comunes aunque rara vez sean expresados. Existen recursos que pueden ayudarle, y en este libro los mencionaremos: unirse a un grupo de apoyo, usar recursos comunitarios, y sobre todo, cuidar de usted mismo.
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A través de la familia o amigos:
Haga una lista detallada de las contribuciones que sus familiares
y amigos puedan hacer, y también las del paciente. Estas
contribuciones incluyen tiempo, conocimientos, espacio, equipo,
dinero, y también las habilidades del paciente. Hable con
los miembros de la familia que estén dispuestos a ayudar y
preparen un plan de ayuda. Definan qué tareas
serán llevadas a cabo por quién, en qué
días, etc. Por ejemplo, la tía Martita puede
cocinar, el tío Pedro puede cortar la grama, y
María puede revisar cómo está mamá
dos veces al día.
Intercambios:
En algunas situaciones puede ser posible intercambiar servicios
de soporte, por ejemplo a través de un programa de
"Caregiver Exchange" de una agencia local como el "Area Agency on
Aging". Si usted tiene un amigo que también se encuentre
en la situación de asistente de un paciente,
podrían turnarse, de modo que él se haga cargo de
ambos pacientes un día a la semana a cambio de que usted
provea los cuidados otro día. Otra posibilidad
sería preparar una habitación y ofrecerla a un
estudiante a cambio de su ayuda cuidando al paciente.
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4. Agencias Comunitarias
Si no está disponible la ayuda de familiares y/o amigos,
busque la ayuda de agencias gubernamentales. Esto podría
incluír una amplia gama de servicios. Algunos
podrían ser cubiertos por los seguros privados, Medicare
(y/o un suplemento estatal). Todos los servicios pueden
comprarse. Algunas veces los costos del servicio pueden basarse
en los ingresos monetarios del paciente. Cada agencia tiene su
propia estructura de cobros. Pregunte los detalles antes de
pedir un servicio.
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5. Tipos de Servicio Disponible
Vea el Apéndice A para una lista de servicios.
Cuidado de Día:
Para personas física y/o mentalmente frágiles.
Ofrece un rango de actividades de soporte, terapéuticas y
de rehabilitación, incluyendo enfermería,
asistencia, servicios sociales, comidas, y posiblemente
transporte, en un ambiente protector y durante todo el
día, de uno a cinco días por semana y usualmente
durante los días de trabajo.
Servicios de Trabajo:
Incluye limpieza de la casa, reparaciones menores, trabajo en el
jardín, instalación de aparatos de seguridad, y
acondicionamiento del hogar para el invierno.
Servicios de Compañía:
Los acompañantes visitan a los individuos en sus casas,
conversan con ellos, leen, escriben cartas, y llevan a cabo
mandados ligeros.
Servicios de Escolta:
Estos servicios proveen acompañantes y asistencia
personal.
Unidades Geriátricas y de Cuidado Especial:
Las unidades geriátricas especializadas, tanto internas
como de consulta externa, existen en algunos hospitales y centros
médicos, por ejemplo, SOCARE, API. Proveen servicios de
diagnóstico multi-disciplinario y coordinado para
pacientes mayores.
Alimentos en Casa:
Algunos programas nutricionales y los programas especializados
como "meals-on-wheels" (comidas sobre ruedas) ofrecen llevar
alimentos preparados a los hogares de personas mayores en estado
delicado. Los programas que gozan de subsidios piden
contribuciones voluntarias, mientras que otros requieren el pago
total por el costo de entregar un almuerzo caliente, balanceado,
y a veces también, una cena sencilla.
Asistentes para el Hogar:
Proveen cuidado personal para individuos en sus casas. Estos
servicios pueden estar cubiertos por su seguro si los ordena el
médico. Los asistentes ayudan al paciente a comer,
vestirse, bañarse, administran medicamentos, cuidan de
colostomías e higiene personal, y pueden llevar a cabo
labores sencillas en la casa.
Cuidado en el Hogar:
Programas organizados de cuidado, servicio social, terapia
ocupacional, terapia física, y otros servicios de
rehabilitación para pacientes en su propio hogar.
Servicios de Amas de Casa:
Provistos por personal no-médico, estos servicios incluyen
compras, lavandería, limpieza general, ayuda para
vestirse, preparación de alimentos, y escolta para visitas
médicas. Estos asistentes pueden ser de gran ayuda para
complementar los cuidados de otros miembros de la familia, o para
proveerles un descanso. Puede conseguirse este servicio a
través de agencias especializadas, como el "Area Agency of
Aging", el departamento de servicios sociales, grupos religiosos
y otras organizaciones. Algunas agencias proveen entrenamiento
para sus asistentes, otras sólamente mantienen una lista
de personal disponible, en cuyo caso usted deberá revisar
sus referencias y llevar a cabo un contrato para los servicios
requeridos.
Servicios Hospitalarios y Quirúrgicos:
Las casas proveedoras de implementos médicos pueden
alquilar o vender equipo y suministros como camas de hospital,
bastones, andadores, asientos para el baño,
oxígeno, etc. Consulte las páginas amarillas.
Servicios para la Casa:
Incluyen limpieza, compras, lavandería, y
preparación de alimentos.
Asistencia con Vivienda:
Estos programas ayudan en la búsqueda de un hogar para
personas mayores, le ayudan a compartir vivienda, y
también a encontrar vivienda de emergencia, como el
"Heartland Human Relations" y el "Area Agency on Aging."
Programas Nutricionales:
Los programas comunes de alimentos sirven comidas a grupos de
ancianos en los centros para personas mayores, o en escuelas. Se
provee una comida al mediodía, que contiene un tercio de
los factores alimenticios requeridos por el USDA. Usualmente se
requiere una donación voluntaria a cambio del servicio.
Adicionalmente, algunos centros proveen actividades
recreacionales y educativas.
Terapia Ocupacional:
Esta terapia ayuda a mejorar o recuperar las habilidades que son
necesarias para la vida diaria. Debe ser provista por un
terapista especializado referido por su médico.
Terapia Física:
Es terapia rehabilitativa para maximizar la movilidad, y debe ser
provista por un terapista calificado, recomendado por su doctor u
hospital.
Cuidados de Apoyo:
Estos programas proveen desde cuidados temporales hasta turnos de
24 horas para apoyar al asistente principal. El cuidado puede
brindarse en el hogar de la persona, en un hogar de día
para adultos, u otro establecimiento.
Equipos de Servicio a Personas Mayores:
Los equipos regionales/distritales de cuidados mentales pueden
trabajar juntos para proveer exámenes mentales, estimados
de las necesidades del paciente, y servicios de asistencia a
personas mayores.
Servicios de Enfermería Especializada:
Estos servicios se proveen para problemas médicos
específicos, a través de personal especialmente
entrenado por agencias locales de cuidado en casa. Su
médico debe prescribirlos.
Terapia del Habla:
Esta terapia la provee un terapista del habla especialmente
cualificado y sirve para sobreponerse a problemas del habla y la
comunicación. Generalmente es el médico el que
recomienda estos servicios.
Cuidado Social por Día:
Provee soporte pero no servicios de rehabilitación en un
ambiente seguro y por una parte del día, entre uno a cinco
días por semana. Los servicios incluyen actividades
recreativas, servicios sociales, una comida caliente, transporte,
y ocasionalmente servicios de salud.
Apoyo Telefónico:
Existen agencias y voluntarios que realizan llamadas
telefónicas amigables, brindando así seguridad,
contacto y socialización. Este tipo de apoyo puede ser un
salvavidas para las personas mayores que tienen que quedarse
sólas en casa durante el día.
Transporte:
Estos son servicios de transporte por automóvil o
microbuses especiales de y a centros médicos. Las
agencias comunitarias y proveedores de servicio como Dial-a-Ride,
Red Cross Wheels, Cancer Society, y Life Line son algunas que
pueden ayudarle.