Guía para Asistentes:
Parte 1.

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C. Introducción

1. Usted es importante.
Pocas personas están preparadas para las responsabilidades y tareas relacionadas con el cuidado de una persona mayor. Para facilitar estas tareas, es importante tener un plan que le ayude a determinar hacia dónde se dirige y cómo llegará allá. Esta guía podrá servirle como un mapa que le muestra varios caminos. Es también un recordatorio enfático de que usted podrá hacer un mejor trabajo si cuida de sus propias necesidades personales. No podemos repetírselo demasiadas veces: usted forma parte importante del cuidado del paciente. El éxito continuado de este cuidado depende de qué tan bien se cuide usted mismo. En otras palabras, si usted enfermara, quién cuidará al paciente?

Antes de que eso suceda, por favor lea este libro. Aquí se exploran varios temas que pueden facilitar sus tareas, y que al mismo tiempo, ayudan al paciente. A través de este libro, "asistente" se refiere a la persona que da los cuidados, y "paciente" a la persona mayor que los recibe. Abajo hay dos listas, una enfocándose en el paciente y la otra en el asistente. Se incluyen como lineamientos generales que ayudan a asegurar un nivel óptimo de salud, seguridad, y comodidad para ambos.

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2. Tabla 1: Listas de chequeo

Para el paciente:
  1. __ Todos los asuntos financieros están en orden y disponibles
  2. __ Las citas con médicos y dentistas se hacen anualmente o más frecuentemente si es necesario
  3. __ El hogar o habitación está limpio, es seguro y agradable
  4. __ Las necesidades nutricionales, ejercicio, sueño y actividades sociales se maximizan en todo lo posible
  5. __ La higiene personal se lleva a cabo diariamente
  6. __ Se utilizan servicios de "apoyo" mensual o diariamente
  7. __ El nivel de cuidado se revisa cada mes para asegurar que el paciente pueda permanecer en casa.
Para el asistente:
  1. __ Salgo o hago ejercicio por lo menos una vez a la semana
  2. __ Duermo bien entre 7 y 9 horas cada noche
  3. __ Hablo o visito con unos tres amigos/as cada semana
  4. __ Tengo chequeos médicos y dentales anualmente
  5. __ Tomo todas las medicinas según me han sido prescritas para mantenerme saludable
  6. __ Mis papeles legales y financieros, incluyendo testamentos, están en orden y disponibles.
  7. __ Cada semana reviso algún nuevo recurso sobre el cuidado de pacientes.
  8. __ He leído y estoy al tanto de los "Derechos del Asistente"
  9. __ Hago tres comidas balanceadas al día

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D. Problemas Comunes del Asistente

3. Lista de Necesidades
El primer paso para organizar un plan racional de cuidado es hacer una lista de necesidades. Cuando los familiares o amigos de una persona mayor enferma fungen como asistentes, se presentan las siguientes interrogantes:

Al contestar estas preguntas usted va desarrollando una lista de necesidades del paciente, y a la vez obteniendo una perspectiva de sus propias necesidades. Las preguntas no tienen respuestas fáciles, y las soluciones varían según la situación. El cuidado de una persona puede crear estrés que afectará su efectividad.

El estrés que se experimenta puede ser fisiológico, financiero, ambiental, y/o emocional.

Estrés fisiológico:
Proveer cuidados puede causar estrés fisiológico. Las actividades como limpiar la casa, lavar la ropa, ir de compras y preparar los alimentos requieren energías y pueden cansar a cualquiera, sobre todo si se suman a otras actividades en el propio hogar. El cuidado personal que se requiere para supervisar las medicinas y el mantenimiento de la higiene también causan estrés, en particular en situaciones de comportamiento difícil, incontinencia (pérdida de control de los sistemas urinario o digestivo), colostomía, o asistencia para bañarse. Levantar y mover a individuos con movilidad limitada no sólo cansa, sino también puede resultar en golpes o heridas para ambos. En algunos casos existe una responsabilidad adicional de darle mantenimiento a ciertos equipos, como sillas de ruedas o camas de hospital.

Estrés financiero:
Cuidar de un enfermo tiene varias dimensiones financieras. Para aquellos servicios que no pueden proveerse por miembros de la familia (médicos, farmacéuticos, terapéuticos, etc), se tendrán que tomar decisiones sobre cómo se conseguirán y pagarán esos servicios. Si el dinero es limitado, muchas familias pueden ayudar con el costo del cuidado. Sin embargo, esto causa cargas a todos los miembros de la familia.

Estrés ambiental:
Hay que elegir el ambiente adecuado para el cuidado en el hogar. Si el paciente decide quedarse en su casa, habrá que hacer ciertas modificaciones, como instalar barandas para apoyarse al caminar y rampas para sillas de ruedas. Si la persona no puede quedarse en casa, hay que encontrar otras opciones, como vivir con un amigo o pariente, o ir a un hogar especializado (casas de retiro, apartamentos para personas mayores, hospitales residenciales, hospitales, asilos, etc.) Si el paciente permanece en casa, serán necesarios varios ajustes en su estilo de vida y en los patrones diarios de ambos.

Estrés social:
El proveer cuidados hasta 24 horas al día puede causar estrés social al llevarle al aislamiento de sus amigos, familia, y vida social. El asistente puede estar demasiado cansado o sentir que es incapaz de disfrutar una salida semanal, incluso mensual. Como resultado, se acumula el enojo y resentimiento hacia el mismo paciente, ya que él o ella constituye la causa de la falta de contacto social.

Estrés emocional:
Todos estos factores resultan en un tremendo estrés emocional, complicado aún más por las dificultades en manejar el tiempo propio y las múltiples responsabilidades, así como sentir la presión de la dependencia del paciente. Para los miembros familiares que proveen los cuidados, las diversas formas de estrés pueden resultar en sentimientos encontrados, como enojo, resentimientos, y amargura sobre las constantes responsabilidades, privaciones, y aislamiento. También pueden salir a la superficie los conflictos no resueltos en las relaciones entre padres e hijos, e intensificarse, causando ansiedad y frustración. Aún más, puede existir el deseo secreto de deshacerse de la carga enviando al paciente a alguna institución o incluso deseando su muerte. Estos deseos causan sentimientos de culpabilidad.

Todos estos sentimientos pueden ser experimentados y luego negados, porque parecen inaceptables. La persona que provee los cuidados necesita darse cuenta de que estos sentimientos son comunes aunque rara vez sean expresados. Existen recursos que pueden ayudarle, y en este libro los mencionaremos: unirse a un grupo de apoyo, usar recursos comunitarios, y sobre todo, cuidar de usted mismo.

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E. Tipos de Ayuda Disponible

A través de la familia o amigos:
Haga una lista detallada de las contribuciones que sus familiares y amigos puedan hacer, y también las del paciente. Estas contribuciones incluyen tiempo, conocimientos, espacio, equipo, dinero, y también las habilidades del paciente. Hable con los miembros de la familia que estén dispuestos a ayudar y preparen un plan de ayuda. Definan qué tareas serán llevadas a cabo por quién, en qué días, etc. Por ejemplo, la tía Martita puede cocinar, el tío Pedro puede cortar la grama, y María puede revisar cómo está mamá dos veces al día.

Intercambios:
En algunas situaciones puede ser posible intercambiar servicios de soporte, por ejemplo a través de un programa de "Caregiver Exchange" de una agencia local como el "Area Agency on Aging". Si usted tiene un amigo que también se encuentre en la situación de asistente de un paciente, podrían turnarse, de modo que él se haga cargo de ambos pacientes un día a la semana a cambio de que usted provea los cuidados otro día. Otra posibilidad sería preparar una habitación y ofrecerla a un estudiante a cambio de su ayuda cuidando al paciente.

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4. Agencias Comunitarias
Si no está disponible la ayuda de familiares y/o amigos, busque la ayuda de agencias gubernamentales. Esto podría incluír una amplia gama de servicios. Algunos podrían ser cubiertos por los seguros privados, Medicare (y/o un suplemento estatal). Todos los servicios pueden comprarse. Algunas veces los costos del servicio pueden basarse en los ingresos monetarios del paciente. Cada agencia tiene su propia estructura de cobros. Pregunte los detalles antes de pedir un servicio.

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5. Tipos de Servicio Disponible
Vea el Apéndice A para una lista de servicios.

Cuidado de Día:
Para personas física y/o mentalmente frágiles. Ofrece un rango de actividades de soporte, terapéuticas y de rehabilitación, incluyendo enfermería, asistencia, servicios sociales, comidas, y posiblemente transporte, en un ambiente protector y durante todo el día, de uno a cinco días por semana y usualmente durante los días de trabajo.

Servicios de Trabajo:
Incluye limpieza de la casa, reparaciones menores, trabajo en el jardín, instalación de aparatos de seguridad, y acondicionamiento del hogar para el invierno.

Servicios de Compañía:
Los acompañantes visitan a los individuos en sus casas, conversan con ellos, leen, escriben cartas, y llevan a cabo mandados ligeros.

Servicios de Escolta:
Estos servicios proveen acompañantes y asistencia personal.

Unidades Geriátricas y de Cuidado Especial:
Las unidades geriátricas especializadas, tanto internas como de consulta externa, existen en algunos hospitales y centros médicos, por ejemplo, SOCARE, API. Proveen servicios de diagnóstico multi-disciplinario y coordinado para pacientes mayores.

Alimentos en Casa:
Algunos programas nutricionales y los programas especializados como "meals-on-wheels" (comidas sobre ruedas) ofrecen llevar alimentos preparados a los hogares de personas mayores en estado delicado. Los programas que gozan de subsidios piden contribuciones voluntarias, mientras que otros requieren el pago total por el costo de entregar un almuerzo caliente, balanceado, y a veces también, una cena sencilla.

Asistentes para el Hogar:
Proveen cuidado personal para individuos en sus casas. Estos servicios pueden estar cubiertos por su seguro si los ordena el médico. Los asistentes ayudan al paciente a comer, vestirse, bañarse, administran medicamentos, cuidan de colostomías e higiene personal, y pueden llevar a cabo labores sencillas en la casa.

Cuidado en el Hogar:
Programas organizados de cuidado, servicio social, terapia ocupacional, terapia física, y otros servicios de rehabilitación para pacientes en su propio hogar.

Servicios de Amas de Casa:
Provistos por personal no-médico, estos servicios incluyen compras, lavandería, limpieza general, ayuda para vestirse, preparación de alimentos, y escolta para visitas médicas. Estos asistentes pueden ser de gran ayuda para complementar los cuidados de otros miembros de la familia, o para proveerles un descanso. Puede conseguirse este servicio a través de agencias especializadas, como el "Area Agency of Aging", el departamento de servicios sociales, grupos religiosos y otras organizaciones. Algunas agencias proveen entrenamiento para sus asistentes, otras sólamente mantienen una lista de personal disponible, en cuyo caso usted deberá revisar sus referencias y llevar a cabo un contrato para los servicios requeridos.

Servicios Hospitalarios y Quirúrgicos:
Las casas proveedoras de implementos médicos pueden alquilar o vender equipo y suministros como camas de hospital, bastones, andadores, asientos para el baño, oxígeno, etc. Consulte las páginas amarillas.

Servicios para la Casa:
Incluyen limpieza, compras, lavandería, y preparación de alimentos.

Asistencia con Vivienda:
Estos programas ayudan en la búsqueda de un hogar para personas mayores, le ayudan a compartir vivienda, y también a encontrar vivienda de emergencia, como el "Heartland Human Relations" y el "Area Agency on Aging."

Programas Nutricionales:
Los programas comunes de alimentos sirven comidas a grupos de ancianos en los centros para personas mayores, o en escuelas. Se provee una comida al mediodía, que contiene un tercio de los factores alimenticios requeridos por el USDA. Usualmente se requiere una donación voluntaria a cambio del servicio. Adicionalmente, algunos centros proveen actividades recreacionales y educativas.

Terapia Ocupacional:
Esta terapia ayuda a mejorar o recuperar las habilidades que son necesarias para la vida diaria. Debe ser provista por un terapista especializado referido por su médico.

Terapia Física:
Es terapia rehabilitativa para maximizar la movilidad, y debe ser provista por un terapista calificado, recomendado por su doctor u hospital.

Cuidados de Apoyo:
Estos programas proveen desde cuidados temporales hasta turnos de 24 horas para apoyar al asistente principal. El cuidado puede brindarse en el hogar de la persona, en un hogar de día para adultos, u otro establecimiento.

Equipos de Servicio a Personas Mayores:
Los equipos regionales/distritales de cuidados mentales pueden trabajar juntos para proveer exámenes mentales, estimados de las necesidades del paciente, y servicios de asistencia a personas mayores.

Servicios de Enfermería Especializada:
Estos servicios se proveen para problemas médicos específicos, a través de personal especialmente entrenado por agencias locales de cuidado en casa. Su médico debe prescribirlos.

Terapia del Habla:
Esta terapia la provee un terapista del habla especialmente cualificado y sirve para sobreponerse a problemas del habla y la comunicación. Generalmente es el médico el que recomienda estos servicios.

Cuidado Social por Día:
Provee soporte pero no servicios de rehabilitación en un ambiente seguro y por una parte del día, entre uno a cinco días por semana. Los servicios incluyen actividades recreativas, servicios sociales, una comida caliente, transporte, y ocasionalmente servicios de salud.

Apoyo Telefónico:
Existen agencias y voluntarios que realizan llamadas telefónicas amigables, brindando así seguridad, contacto y socialización. Este tipo de apoyo puede ser un salvavidas para las personas mayores que tienen que quedarse sólas en casa durante el día.

Transporte:
Estos son servicios de transporte por automóvil o microbuses especiales de y a centros médicos. Las agencias comunitarias y proveedores de servicio como Dial-a-Ride, Red Cross Wheels, Cancer Society, y Life Line son algunas que pueden ayudarle.


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