Guía para el Asistente:
Parte 2
Volver a la Página Principal
F. Cuidando del Asistente
Los asistentes de las personas mayores experimentan emociones
encontradas. El amor por un familiar y la satisfacción que
se deriva de ayudarle puede ser sentimientos que coexisten con el
resentimiento por la pérdida de su propia privacidad y la
frustración al creer que no se tiene control sobre lo que
sucede. También puede ser que usted encuentre duro aceptar
el deterioro en esta persona tan especial que usted ahora
está cuidando. Estos sentimientos dependerán en
parte de la relación que previamente ha tenido con esa
persona, cuánta responsabilidad tiene usted, y las
actividades diarias en su propia vida (profesionales, sociales y de
entretenimiento). Sus emociones conflictivas pueden causarle
culpabilidad y estrés.
Para evitar el llegar a un vacío físico y emocional,
usted debe cuidar de usted mismo. Necesita mantener su salud y
desarrollar formas de manejar la situación.
Volver al inicio de esta página.
6. Escala de Evaluación
Aquí encontrará una escala para evaluar el nivel de
cuidado que usted proporciona. Fue adaptado de un artículo
en Coop Networker, "Caregiver of Older Persons" por
Judy Bradley. Es una buena manera de proporcionar guías
para usted y evaluar el nivel de cuidado y valor que le da al
paciente y a usted mismo.
La escala presenta un continuo de 1 a 10 que describe los varios
estilos de cuidado. Haga un círculo alrededor del
número o números que mejor describan su nivel de
cuidados.
Tabla 2: Estilos de Cuidado
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
--------------------------------------
Escala
- Abandono: negar protección o soporte, o activamente
abusar del paciente.
- Descuido: permitir que persistan situaciones que pongan en
peligro la vida del paciente, o mostrar frialdad o enojo
consistentemente.
- Alejamiento: mantener un aire de desentendimiento,
superficialidad en el cuidado, sin mostrar genuina
preocupación sino solamente obligación,
ocupándose sólamente del bienestar físico del
paciente.
- Soporte General: dando soporte libremente, con cierto grado de
calidez y respeto y sentimientos ocasionales de
manipulación, ocupándose del bienestar físico
y emocional del paciente.
- Empatía expresada: es la habilidad de sentir lo que su
paciente siente. Una relación de calidad donde los
sentimientos pueden ser expresados y recibidos con cariño
sin prejuicio pero sí positivamente.
- Simpatía: sentirse triste por el paciente,
dándole simpatía y enfocándose sobre las
pérdidas que experimenta.
- Exageración ocasional: el cuidado se caracteriza por
intentos periódicos de hacerlo todo por el paciente en lugar
de estar con el paciente.
- Exageración consistente: el paciente se ve como el
objeto de una serie de tareas que deben llevarse a cabo.
- Exageración heroica: el cuidado se caracteriza por
esfuerzos fránticos y a veces desesperados de proveer por
cualquier necesidad que el paciente pudiera tener, dependencia
incrementada, y negación al paciente de su independencia.
- Fusión de personalidades entre el paciente y el
responsable de su cuidado, cuyas necesidades no necesitan tener
ningún valor o significado. El asistente se ha abandonado
a las necesidades del paciente.
Usted puede encontrarse a sí mismo en esta escala para
determinar cuánto valora al paciente comparado con
cuánto se valora usted mismo. Los números más
bajos indican que le da poca importancia al paciente, los
números más altos (8, 9, 10) indican que usted se da
poca importancia a sí mismo. Los números medios es
donde encontrará un balance entre muy pocos y demasiados
cuidados. Ninguno de los extremos es saludable, ya que ambos
extremos representan posiciones donde usted no ayuda efectivamente
al paciente.
Volver al inicio de esta página.
7. Qué puedo hacer para ayudarme a mí mismo?
En primer lugar dele importancia a sus sentimientos, pues estos
tienen mucho que ver con la forma que usted siente sobre cuidar de
un paciente. Todos los sentimientos son legítimos, incluso
aquellos que pueden parecer equivocados (incluyendo enojo,
frustración y tristeza). Reconocer y aceptar sus emociones
son los primeros pasos para resolver cualquier problema de
culpabilidad y estrés. Aprenda a expresar sus sentimientos
a miembros familiares, amigos, o profesionales. Proceda ahora a
tomar el siguiente test para medir su nivel de estrés.
Tabla 3. Test de Estrés del Asistente
Este test le ayudará a reconocer sus sentimientos,
presiones, y estrés.
Marque cada frase con una O (Ocasionalmente), F (Frecuentemente),
o una R (Regularmente)
- __ Encuentro que no logro descansar lo suficiente
- __ No tengo suficiente tiempo para mí mismo
- __ No tengo tiempo para estar con otros miembros de la
familia
además de la persona que cuido
- __ Me siento culpable por mi situación
- __ Ya no puedo salir mucho
- __ Tengo conflictos con la persona que cuido
- __ Tengo conflictos con otros miembros de la familia
- __ Lloro todos los días
- __ Me preocupo de no tener suficientes recursos monetarios
para los
gastos necesarios
- __ No creo tener suficiente conocimiento o experiencia para
dar los
cuidados que me gustaría poder dar
- __ Mi propia salud no está bien
Si la respuesta a una o mas de estas áreas es "Regularmente"
o "Frecuentemente", este sería un buen momento para buscar
ayuda en el cuidado del paciente, y de cuidarse más a
sí mismo.
Volver al inicio de esta página.
8. Busque información
Busque en la biblioteca pública aquellos libros,
artículos, folletos, videos, y películas que hablen
sobre cómo cuidar de otros. Algunos hospitales, Centros de
Educación para Adultos, el "Southern Regional Resource
Center" y "CESS" ofrecen cursos relacionados e información
adicional que puede ayudarle. Hay ayuda disponible!
Volver al inicio de esta página.
9. Unase a un grupo de soporte
Adicionalmente a proveer información, estos grupos proveen
un foro único para que los asistentes se reúnan y
puedan compartir sus sentimientos en un ambiente de soporte mutuo.
Estos grupos le ayudarán a sentirse menos aislado y pueden
creer lazos fuertes de ayuda mutua y amistad.
Participar en un grupo de soporte podrá ayudarle a manejar
su estrés, comparar experiencias, y mejorar sus
técnicas de cuidados al paciente. Al compartir estrategias
en un grupo usted podrá ayudar a otros mientras se ayuda a
sí mismo, y darse cuenta que algunos problemas no tienen
soluciones, sino que aceptar la situación es la única
realidad.
Volver al inicio de esta página.
10. Fíjese metas realistas
Proveer cuidados es probablemente una de las demandas conflictivas
que usted tiene sobre su tiempo. Es importante ponerse metas
realistas. Dese cuenta de cuáles son las cosas que puede y
no puede hacer, defina sus prioridades, y actúe de acuerdo
con esto. Busque la ayuda de otras personas: su familia, amigos y
vecinos. Prepare una lista de tareas para los que se ofrezcan a
ayudarle. La lista podría incluír:
- hacer algún mandado por usted
- preparar una comida
- llevar a su paciente a un paseo
- hacerse cargo de sus hijos después de clases por un
día
Volver al inicio de esta página.
11. No espere que otros pregunten si necesita
ayuda.
Depende de usted pedirla.
Volver al inicio de esta página.
12. Comuníquese con su familia y amigos
Buscar soporte emocional y ayuda en su familia y amigos puede tener
dos tipos de consecuencias. Por un lado, las visitas pueden
hacerle sentir menos sólo y más capaz de lidiar con
sus responsabilidades. Pueden ayudarle al pasar algún
tiempo con el paciente.
Sin embargo, otros familiares o amigos pueden criticar la forma en
que usted provee los cuidados. Pueden sentir que la casa no
está suficientemente limpia, o puede no gustarles la forma
en que está vestido su paciente. Reconozca que ellos
responden a lo que ven en ese momento y que carecen del beneficio
de experimentar la situación completa y los cambios
graduales en la condición de su paciente. Las
críticas fuertes pueden ser una forma de expresar un
sentimiento de culpa por no participar más en el cuidado del
paciente.
Trate de escucharles pacientemente (aunque esto sea
difícil). Sin embargo, si usted y su paciente se sienten
cómodos con la forma en que están manejando la
situación, continúe haciendo lo que satisfaga sus
necesidades. Organice una reunión familiar de tiempo en
tiempo para ayudar a otros miembros de la familia a comprender la
situación y para darles la oportunidad de compartir algunas
responsabilidades.
Volver al inicio de esta página.
13. Utilice recursos comunitarios
Investigue los recursos comunitarios que puedan ayudarle.
Considere usar servicios en casa, o el centro de cuidado de
día para adultos. Emplee una persona que le ayude a cocinar
y limpiar, o ayudar al paciente a bañarse, comer, vestirse,
ir al baño o movilizarse por la casa.
Volver al inicio de esta página.
14. Use servicios de apoyo
Cuando necesite un descanso, considere los servicios de apoyo. Por
ejemplo, para proveerle unas horas de descanso, busque un
acompañante que pueda permanecer con el paciente por algunas
horas regularmente. O permita a su paciente participar en
programas de cuidado de día donde él o ella pueda
socializar con otras personas en un ambiente supervisado, lo cual
le provee a usted un poco de tiempo fuera de casa. Los hospitales,
asilos, y las comunidades organizadas ofrecen la oportunidad de
dejar allí a los pacientes, por períodos cortos. La
línea de ayuda "Residential Bed Availability Hot Line", su
médico, y el "Area Agency on Aging" pueden ayudarle a
organizar estos servicios.
Volver al inicio de esta página.
15. Mantenga su propia salud
Su bienestar general afecta sus perspectivas en la vida y su
habilidad para lidiar con las cosas. Cuidarse es importante e
implica:
- hacer tres comidas balanceadas cada día
- hacer ejercicio cada día
- dormir y descansar bien
- permitirse un tiempo libre
La comida es el combustible de su cuerpo. No comer, comer mal, o
tomar mucha cafeína son costumbres dañinas para
usted. Aprenda a preparar y comer platos simples, nutritivos y
balanceados. Evite tomar más de 2 o 3 onzas de alcohol al
día.
Mantenerse activo puede proveerle una salida para sus
energías que le relajará y le hará sentirse
mejor. Algunos ejemplos de ejercicios vigorizantes son: flexiones
musculares, caminar, correr, nadar, o pasear en bicicleta.
Consulte con su médico antes de empezar una rutina de
ejercicio. Su médico podrá ayudarle a diseñar
un programa personalizado.
El tiempo libre le permitirá sentirse mejor y más
capaz de lidiar son su situación. Tener tiempo para leer un
libro, visitar un amigo, o ver televisión también le
hará disfrutar y relajarse, y romperá el
patrón y presión de ofrecer cuidados constantes.
El sueño refresca y le permite funcionar todo el día.
Si su paciente no duerme bien y no le deja dormir a usted, consulte
a su médico y otros amigos sobre posibles maneras de manejar
la situación. Quizás tendrá que obtener ayuda
externa durante la noche para procurarse tiempo para dormir bien.
Si usted no puede dormir por tensión, practique ejercicios
de relajamiento. Las respiraciones profundas o visualizaciones de
escenas placenteras pueden ayudarle. Si continúa durmiendo
mal, podría ser un síntoma de una depresión,
lo cual necesita cuidado médico.
Volver al inicio de esta página.
16. Ejercicios de relajamiento
1. Siéntese o recuéstese en una posición
cómoda. Cierre sus ojos. Deje que su mente vaya a la
deriva por algunos segundos y sígala a donde quiere que
vaya. Mueva los dedos de las manos y pies, luego los pies y las
manos, los tobillos y las muñecas. Afloje las ropas
apretadas, cinchos, corbatas. Mueva su cabeza de un lado a otro
suavemente, con cuidado. Ahora está listo para relajarse
física y psicológicamente.
2. Ahora, concéntrese, con los ojos cerrados, y piense en
alguna cosa placentera que usted quiera, quizás sea un lugar
que ha visitado alguna vez, o un lugar que sueña o imagina.
Puede ser la orilla del mar, o la cima de un cerro, o un campo
lleno de flores y pasto. Haga una inmersión completa en
este lugar: huela los olores que recuerda, vea las cosas que
ofrece, escuche los sonidos. Siéntalo, ya sea que
esté sobre el agua, la arena, la tierra o la nieve. Dese
cuenta plenamente del lugar donde se encuentra: si es arena,
pásela por sus dedos, huela la sal del mar, busque gaviotas
en el cielo y nubes bajas en el horizonte. Su cuerpo no pesa nada,
está totalmente en control de la escena. Es tan relajante
y placentero y bello, usted respira lentamente,
pacíficamente. Este es SU lugar y nadie puede
quitárselo.
3. Regrese a este lugar después de experimentarlo, cada vez
que tenga una oportunidad, cierre sus ojos de nuevo,
sintonícelo, reviva esos momentos especiales en el mundo que
usted escoja donde todo es perfecto y todo es suyo. Este ejercicio
de relajación puede beneficiarle todo el día.
Chequee su biblioteca local o una librería para conseguir
libros, cassettes, videos o películas sobre
relajación y técnicas sobre el manejo del
estrés.
Volver al inicio de esta página.
17. La risa es la mejor medicina
Esta expresión fue popularizada por el libro de Norman
Cousins "Anatomía de una Enfermedad", en el cual describe su
batalla con el cáncer y como se recuperó a fuerza de
reírse. Su hipótesis y el tema de muchos estudios
sugieren que la risa tiene muchos efectos positivos, ya que alivia
la tensión, reduce el dolor, mejora la respiración,
y eleva el humor de las personas en general. Suena milagroso, y no
está probado, pero los estudios continúan. Grupos
como el "International Conference on Humor" y muchos hospitales
tienen "habitaciones de emociones positivas" o "carretillas del
humor." En resumen, la terapia de la risa es valiosa y puede
ayudarnos a pasar por momentos difíciles o de estrés.
Así que para usted y su paciente:
- trate de ver el humor en su situación de asistente
- escriba en una tarjeta "has reído con tu asistente hoy?"
y póngala en un lugar evidente en la cocina o el baño
- lea libros de humor o de chistes, escuche cintas chistosas, o
vea películas cómicas o videos que le hagan
reír
- comparta algo cómico con su paciente, un amigo, un
familiar
- vaya a reuniones sociales donde haya camaradería,
alegría y entretenimiento
- dese cuenta de cuánto sonríe, toma mucho menos
energía sonreír que fruncir el ceño
Si encuentra que se siente desanimado, y que el humor o la risa no
el suben el ánimo, contacte un consejero. Y recuerde que la
risa es la mejor medicina, pruébela- le gustará!
Volver al inicio de esta página.
18. Evite comportamientos destructivos.
A veces la gente maneja las situaciones estresantes en formas
destructivas. En lugar de expresar sus sentimientos abiertamente,
empiezan a comer demasiado, toman alcohol, usan drogas o fuman para
esconder sus dificultades. Estos escapes no resuelven el problema
y son dañinos para la salud. Y si el peso del problema
provoca algún abuso del paciente, es un problema serio.
También es contra la ley!
Volver al inicio de esta página.
19. Busque ayuda
Usted no tiene que hacerlo todo sólo. Busque la ayuda y el
soporte de familiares, amigos, religiosos, consejeros profesionales
o un grupo de soporte.
Volver al inicio de esta página.
20. Construya su estima propia
Continúe realizando actividades y manteniendo contactos
sociales fuera de casa. Haga lo que disfrute hacer. Vaya a ver
una película, toque un instrumento musical, o reúnase
con amigos a jugar cartas. Puede no ser sencillo planificar estas
actividades, pero hay un gran beneficio en tener un balance en su
vida. Cuidarse le beneficia a usted y al paciente. Llenar sus
propias necesidades le dará satisfacciones y fortaleza para
llenar su rol de asistente.
Volver al inicio de esta página.
21. Usted también tiene derechos.
He aquí la declaración de Derechos del Asistente.
Después de leerlos, guárdelos en un lugar visible y
téngalos en mente.
Tabla 4: Derechos del Asistente
- Los asistentes tienen el derecho de recibir suficiente
entrenamiento e información sobre la condición y
necesidades del paciente
- Los asistentes tienen el derecho a ser apreciados y recibir
soporte emocional por su decisión de aceptar el reto de
proveer cuidados
- Los asistentes tienen el derecho de proteger sus pertenencias
y futuro financiero sin cortar la relación con el paciente
- Los asistentes tienen el derecho a recibir servicios de ayuda
y soporte durante emergencias para poder cuidaar de su propia
salud, espíritu y relaciones
- Los asistentes tienen el derecho de esperar que toda la
familia, tanto hombres como mujeres, participen en el cuidado de
los parientes mayores
- Los asistentes tienen el derecho de proveer estos cuidados en
casa todo el tiempo que esto sea posible física, financiera
y emocionalmente. Sin embargo, cuando esto no es posible, los
asistentes tienen la obligación de explorar otras
alternativas, como una comunidad de cuidado residencial.
- Los asistentes tienen el derecho de alterar temporalmente su
casa de habitación como sea necesario para poder proveer un
hogar seguro para los pacientes
- Los asistentes tienen el derecho a servicios accesibles y
culturalmente apropiados para ayudarles a cuidar a los pacientes de
edad
- Los asistentes tienen el derecho de esperar que los
profesionales involucrados, en su respectiva área de
especialización, reconozcan la importancia de proveer
cuidados paliativos (facilitar sin curar) y de conocer las
preocupaciones y opciones relacionadas con las personas mayores y
sus asistentes
- Los asistentes tienen el derecho de esperar una reacción
sensible, y el soporte de empleadores en el momento de tratar con
situaciones inesperadas.
Volver al inicio de esta página.
G. Cuidado Personal del Paciente
22. Las Actividades del Cuidado Personal.
Estas incluyen: cuidar de la piel, el cabello y la boca, y moverse
de un lado a otro (sillas, cama, baño.) Durante el
transcurso de nuestras actividades diarias tomamos estas
actividades como algo normal, hasta que la debilidad o incapacidad
nos hacen difícil el llevarlas a cabo independientemente o
de manera segura. Proveer asistencia en estas tareas requiere
conocimientos, paciencia, técnica y fuerza física.
Baño: para bañar a una persona mayor se necesita
cierta fuerza física, equipo especial, y técnica. Se
recomienda que usted busque ayuda con el médico o con un
terapista para que le den las instrucciones especiales sobre la
mejor forma de bañar al paciente.
Shampoo y rasurado: Las visitas al barbero o al salón de
belleza son experiencias positivas. Los individuos que proveen
estos servicios frecuentemente hacen visitas a domicilio. Para
desenredar el cabello, mójelo con alcohol o acondicionador.
Existen shampoos en seco que pueden usarse si el paciente no puede
moverse de la cama. Las personas diabéticas o que toman
medicamentos para diluír la sangre (anti-coagulantes como
Coumadin, por ejemplo) deben usar una rasuradora eléctrica
pra reducir el riesgo de cortaduras. Es mucho más seguro y
fácil rasurar a otra persona usando una rasuradora
eléctrica.
Cuidado de la piel:
- Mantenga la piel limpia y seca, sobre todo cuando las personas
tienen problemas controlando sus funciones urinarias y digestivas.
Al lavarle, use un jabón suave, enjuague bien, y seque
completamente.
- Mantenga las sábanas limpias, secas, y libres de
arrugas. Pueden usarse cobertores desechables que mantienen las
sábanas secas, evitando así el tener que cambiar las
sábanas muy seguido.
- Dele un masaje suave a la piel, con movimientos circulares.
Cambie la posición del paciente por lo menos cada dos horas,
particularmente para aquellos que están confinados a su cama
o silla de ruedas. Ayúdelos a cambiar la posición
del peso cuando se mueven, para redistribuír la
presión a otras áreas del cuerpo.
- Motive a la persona a tener una buena nutrición y a
tomar suficientes líquidos. Use un suplemento
vitamínico para asegurar un buen suplemento en su dieta.
Chequee con su médico acerca del mejor suplemento.
- No use colchones y sillas duras y rígidas, sino suaves
y que se adopten a la forma del cuerpo. Por ejemplo: colchones con
textura de "cartón de huevos" (egg crate) y
piel de oveja, que ayudan a distribuír el peso sobre un
área de piel más grande, disminuyendo la
presión bajo los huesos.
- Haga lo posible para que el paciente se movilice o haga
ejercicios suaves. Esto ayuda a estimular la circulación,
lo cual es bueno para la piel. Peinarse y ayudar a bañarse
y vestirse son buenas formas para que las personas de salud
frágil obtengan algún ejercicio y sean más
independientes.
- Evite que haya presión sobre cosas que puedan interferir
con la circulación de la sangre, como zapatos apretados,
calcetines con elásticos, o ropa interior muy ajustada.
- Las prominencias óseas pueden causar rompimientos en la
piel, sobre todo en los carcanales **, pies, atrás de las
rodillas, caderas, nalgas, sacro, codos, y omóplatos. Un
colchón inflable especial puede ser ordenado por el
médico para prevenir problemas.
- Esté alerta por si aparecen áreas rojas o roturas
en la piel y repórtelas de inmediato al médico o
enfermera. Mantenga esta área intacta hasta recibir
instrucciones.
Volver al inicio de esta página.
23. El Baño
- Para hacer más seguro el uso del baño, instale
barras para agarrarse y asientos elevados en el inodoro.
- Una cómoda o urinal pueden ser necesarios cuando el
paciente tiene poca flexibilidad o se encuentra lejos del
baño. Pueden ser especialmente útiles en la noche.
- Perder el control sobre las funciones urinarias y digestivas
puede ser un problema embarazoso que las personas mayores pueden
tratar de esconder. Muestre comprensión hacia los
sentimientos de esta persona. Menciónelo al médico.
La pérdida de control de estas funciones corporales es una
parte normal del envejecimiento y frecuentemente pueden mejorarse.
- Para el paciente que tenga estos problemas puede ser
beneficioso ir al baño cada dos horas. Existen programas
especiales para ayudarle a reentrenar estas funciones. Chequee con
su médico o enfermera para encontrar un programa en su
área.
- Estreñimiento e Irregularidad: muchas personas mayores
sufren de estreñimiento debido a los medicamentos que toman
y la falta de actividad. Si su paciente está experimentando
este problema, un médico o enfermera pueden sugerir un
laxante o suavizante. Otros factores importantes son:
- Comer mucha fruta fresca, vegetales, y comidas altas en
fibra.
- Tomar por lo menos 8 vasos de agua cada día
- Evitar comidas que causan estreñimiento, como el queso,
el arroz, bananos, etc.
- Ejercitarse tanto como sea posible
- Estar seguros que el médico sabe cuáles
medicamentos está tomando.
Volver al inicio de esta página.
24. Asistencia para comer
Comer puede ser una actividad que le consuma mucho tiempo, sobre
todo si el paciente tiene que ser alimentado. Motivar al paciente
para que coma sólo puede ahorrarle tiempo a usted, y
también promueve la independencia y estima propia del
paciente. Trate de relajarse y disfrutar el tiempo que pasa con su
paciente. Aquí hay algunas sugerencias para ayudarle:
- Chequee las encías del paciente, buscando áreas
rojas. Puede ser que la dentadura postiza no quede bien, causando
dolor al masticar.
- Provea equipo como guardas para el plato o cubiertos con
agarradores especiales. Estos pueden comprarse en las casas de
equipo médico (vea "Hospital Equipment" en las
páginas amarillas.) Un terapista ocupacional puede evaluar
al paciente y recomendar el mejor curso de acción.
- Prepare comidas que puedan ser comidas con las manos, lo cual
es más sencillo que comer con cubiertos.
- Procure que la persona mayor use una pajilla, tazas con dos
agarradores, o un vaso con superficie labrada para poder tomar
sólo.
- Si el adulto anciano tiene visión limitada, ponga
siempre las cosas en el mismo lugar. Esto le ayudará a
encontrar las cosas. El método del "reloj" puede ayudarle,
por ejemplo, "tu carne está a las 9 horas, tu papa a las 12
horas y las zanahorias a las 3 horas."
- Al dar de comer a su paciente, trátelo como un adulto,
no como un niño. Evite intentar disciplinar los malos
hábitos. Si el paciente no tiene interés de comer,
trate de averiguar porqué. Por ejemplo, pregúntele si
tiene sed, o si no se siente bien, o si la comida servida en esta
ocasión no le gusta.
Mover al paciente: mover a una persona que no puede moverse por
sí misma requiere técnica, conocimiento, y algo de
fuerza. Para cada tipo de incapacidad existe una técnica a
usar. Pregunte al médico, terapista, o vaya a cursos de
entrenamiento. En todo
los casos, recuerde:
- Al levantar, no añada su propio peso al peso de lo que
está levantando.
- Acérquese y mantenga centrado su equilibrio.
- No use los músculos débiles de la espalda para
levantar, use los músculos de sus piernas porque estos
tienen mucha más fuerza.
- No se tuerza mientras levanta, sino que cambie la
posición de sus pies para estar de frente al paciente,
manteniendo su espalda recta.
- Un buen balance es vital, separe sus pies para que le sirvan
como base de soporte
- Su médico puede referirle con un terapista físico
que puede enseñarle cómo transferir a un enfermo en
forma segura.
Descanso y sueño: a medida que envejecemos cambian nuestros
patrones de sueño. Las personas mayores requieren menos
tiempo para dormir. También necesitan más tiempo
para caer dormidos, y despiertan frecuentemente durante la noche.
Es importante tener un horario para descansos. Dormir un poco
durante el día puede refrescar y revitalizar al paciente.
Sin embargo, si nota que el paciente duerme muy poco durante la
noche, esto podría indicar un problema. Notifique al
médico y discútalo.
Cómo motivar el cuidado propio:
- Permita que el paciente haga todo lo que pueda, provéale
sólo la ayuda que realmente necesita. Cuando las personas
mayores hacen toda o parte de su rutina de aseo personal,
están haciendo una forma de ejercicio que les ayudará
a mantener su fuerza y también su independencia. Sin
importar qué tan pequeña la actividad (sostener el
jabón, peinar el frente del cabello, etc) es importante que
la persona participe.
- Adapte el hogar para permitir que el paciente pueda hacer
más cosas. Instale equipos como rieles para agarrarse en el
baño, espejos y lavamanos accesibles desde la silla de
ruedas, repisa para la regadera o bañera, y luces con
interruptores fáciles de alcanzar.
- Busque la ayuda de terapistas o enfermeras que puedan mostrarle
cómo cuidar del paciente en forma segura y efectiva.
- Aprenda todo lo posible sobre los problemas del paciente y
cuánto usted y otros pueden hacer para ayudarle a funcionar
lo más independientemente posible. Si la persona mayor no
puede realizar cierta actividad, vea si puede realizar al menos una
parte de esa actividad. Por ejemplo, uno podría
independientemente vestirse de la cintura para arriba si uno
está sentado, pero requerirá ayuda para vestirse de
la cintura para abajo.
- Siempre que sea posible incluya al paciente al hacer planes
para su cuidado. Tome sus sugerencias y sentimientos en
consideración y procure involucrarlo en su propio cuidado.
A veces, simplemente hacer las cosas más lentamente les
permite participar y hacer más por sí mismos.
Esté consciente de los cambios en la salud y habilidades del
paciente. Sus planes para el cuidado del paciente cambiarán
cuando el paciente cambie.
Inicio de esta página |
Introducción | Parte 1 |
Parte 2 | Parte 3 | Parte
4
Volver a mi
Home
Page